Claudia saca su número y espera ser atendida. La secretaria Cullota de la empresa de luz eléctrica Energer parece ignorarla completamente. Su turno llegó y, sin embargo, la mujer voluptuosa se prepara un café, la mira de reojo y la hace esperar un buen rato. A Claudia se le quemó la heladera nueva por una suba de tensión, pero al reclamar con su factura le hacen notar que su apellido está mal escrito, en lugar de “Piñeiro” figura “Pineiro”, por ende, no la reconocen como clienta. Ese no es el hecho más grave sino el de la negación de la propia identidad.
Claudia saca su número y espera ser atendida. La secretaria Cullota de la empresa de luz eléctrica Energer parece ignorarla completamente. Su turno llegó y, sin embargo, la mujer voluptuosa se prepara un café, la mira de reojo y la hace esperar un buen rato. A Claudia se le quemó la heladera nueva por una suba de tensión, pero al reclamar con su factura le hacen notar que su apellido está mal escrito, en lugar de “Piñeiro” figura “Pineiro”, por ende, no la reconocen como clienta. Ese no es el hecho más grave sino el de la negación de la propia identidad.